¿Adicción en los adolescentes, existe?
Una frase que muchas veces se escucha respecto al carrete en los adolescentes es “todos pasamos por lo mismo, no hay que exagerar tanto”.
Lo anterior alude a que el carrete es parte normal de esta etapa de la vida, por la que todos pasamos, en la que es imperativo pasarlo bien y afianzar las relaciones sociales con los pares. Pero, ¿qué es pasarlo bien?
Lamentablemente hoy en día, y desde hace un tiempo, el alcohol es un compañero de carrete más, infaltable en reuniones sociales no sólo de adolescentes sino también de adultos, y que no sólo está presente sino que muchas veces es el criterio para determinar si el carrete estuvo bueno o no.
Según el último estudio en población escolar (SENDA, 2017) señala que el 45% de los adolescentes de 8° básico que declararon haber tomado en el último mes, señalan al menos 1 vez en el último mes, haber tomado 5 o más tragos en una salida. Este porcentaje aumenta a 59% en I medio, 60% en II medio, 64% en III medio y 69% en IV medio.
Antes de los 18 años, y especialmente bajo los 15 años, el cerebro es aún muy plástico y permeable a todo lo que recibe desde el exterior. Es así como los niños aprenden mucho más rápido que los adultos, justamente por la plasticidad de su estructura.
Desde este punto de vista, la adolescencia es la etapa de la vida con mayor riesgo para el desarrollo de adicciones, y lamentablemente una etapa de la vida en la que cada vez más parece incuestionable la presencia del alcohol en cada junta o carrete.
